jueves, 29 julio 2021
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El viento

En la Biblia a menudo el viento nos habla de las circunstancias difíciles, de las tempestades de la vida. Pero si el viento no soplase en la tierra, ninguna vida subsistiría. El viento contribuye a la variación de los climas; permite la evaporación del agua de los océanos, abre un camino a la lluvia que riega la tierra, reparte las semillas…

Lo mismo sucede en nuestra vida. Los contratiempos y las luchas de la vida enseñan al creyente a contar con su Salvador. ¿Quién no ha experimentado el socorro divino cuando el huracán parecía desencadenarse sobre su cabeza? “¡Señor, sálvanos, que perecemos!”, clamaron los discípulos de Jesús (Mateo 8:25). Y muy a menudo el Señor nos responde con estas palabras: “No temas” (Lucas 5:10). ¡Qué consuelo hallamos en esta expresión cuando sabemos que está acompañada de recursos, de promesas y del amor de Cristo, el Hijo de Dios! En los siguientes pasajes de la Biblia Jesús fortalece la fe mediante esta expresión:

“No temas”: cuando, como el discípulo Pedro, reconoces que eres pecador en el momento en que Jesús te llama a seguirle (Lucas 5:10).

“No temas”: en presencia de la duda, de circunstancias imprevistas que te afectan personalmente (Lucas 1:1330).

No temas: cuando un mundo enemigo te ataca (Mateo 10:28), te provoca.

“No temas”: cuando la muerte se presenta (Marcos 5:36), Cristo es la resurrección y la vida (Juan 11:25). “Invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás” (Salmo 50:15).

2 Reyes 17:24-41 – Efesios 5 – Salmo 71:19-24 – Proverbios 17:15-16

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