La marihuana se consume desde hace 2500 años

Resulta que un vínculo entre la marihuana y los muertos se ha establecido mucho antes de la década de los sesenta y mucho más allá de cierto lugar donde se presentan bandas jóvenes en San Francisco.

Los investigadores han identificado cepas de cannabis quemadas en rituales de entierro desde el año 500 a. C., en las profundidades de la cordillera del Pamir en el oeste de China, de acuerdo con un nuevo estudio publicado el 12 de junio. Los residuos tenían rastros químicos que indican altos niveles de tetrahidrocannabinol (THC), el compuesto más psicoactivo, o psicotrópico, de la planta.

Los tallos y las semillas del cannabis se habían hallado antes en un puñado de sitios de entierro en toda Eurasia, pero las pruebas en el cementerio de Pamir, verificadas con tecnología científica avanzada, muestran una conexión incluso más directa entre la planta y estos primeros rituales. Los nuevos hallazgos amplían el rango geográfico del consumo del cannabis dentro de la región de Asia central, dijo Mark Merlin, profesor de Botánica en la Universidad de Hawái en Manoa, que no participó en la investigación.

“El hecho de que se haya documentado la presencia de residuos fuertemente psicoactivos en las pruebas de laboratorio es la clave del nuevo hallazgo”, comentó Merlin, un historiador del cannabis. Propuso la hipótesis de que “se usaba para facilitar la comunicación del cuerpo con la otra vida, el mundo espiritual”.

Los dolientes de la antigüedad al parecer creaban el humo colocando piedras calientes en braseros de madera —receptáculos para los objetos en llamas— y agregaban plantas de cannabis, escribieron los investigadores. Los residuos se encontraron en el interior de diez braseros y en rocas exhumadas de ocho tumbas en el cementerio de Jirzankal, de 2500 años de antigüedad.

En otra tumba, también de hace casi 2400 a 2800 años, en el desierto árido de Xinjiang, los investigadores hace poco descubrieron a un hombre de alrededor de 1,80 metros de estatura sepultado con “trece plantas de cannabis reunidas en su base y extendidas en su pecho como un ramo de rosas”, dijo Merlin. El hallazgo también se ha descrito como un “velo de cannabis”.

“Creo que la evidencia del sitio de Pamir hace pensar que el cannabis era una ‘planta de los dioses’”, comentó. “Y que la gente sabía que para que fuera eficaz, debía cocinarse o quemarse”.

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