Dembélé se ausentó sin avisar y ya acumula varias faltas de conducta

No es ninguna novedad que la prisa es una mala consejera; lo extraño, sin embargo, es cuando alguien se tapa los oídos para escuchar buenos consejos. Cuando Neymar pegó el portazo el verano pasado, el Barcelona andaba desesperado por frenar el efecto futbolístico, pero sobre todo social, del adiós del brasileño. Antes de que Robert Fernández, el entonces secretario técnico, fichara a Ousmane Dembélé al Borussia Dortmund, en el club azulgrana recibieron un aviso. “Es talento puro, pero tened cuidado con Dembélé”. No era un consejo ni un consejero cualquiera. Marc Bartra, que conocía bien al extremo francés de su paso por el Dortmund, no quería que el Barcelona se llevara a engaño. No le escucharon y el club pagó 105 millones de euros (más 40 en variables) por el delantero francés. CortesíaElpaís

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