El rapero Lil Xan se tatúa el rostro en homenaje a su fallecido amigo Mac Miller

La muerte del rapero Mac Miller el pasado viernes a causa de una aparente sobredosis ha conmocionado a la industria musical debido tanto a la edad del artista, que tenía tan solo 26 años, como a la preocupante realidad que ha sacado a relucir su fallecimiento: los problemas con el alcohol y las drogas que arrastran algunas de sus estrellas más jóvenes y que no harían más que empeorar según aumenta su éxito. Ahí está, sin ir más lejos, el caso de Demi Lovato, que el pasado julio también se enfrentó a una situación muy similar que por suerte pudo superar sin mayores consecuencias para su salud.

Los compañeros de profesión del malogrado músico no han dejado de recordarle estos días en la esfera virtual. Uno de los tributos más emotivos es el que le ha dedicado el rapero Lil Xan, que se ha tatuado sobre la ceja izquierda la expresión “Memento Mori” -una frase latina que se traduciría como ‘recuerda que morirás’ y que refleja la fugacidad de la vida- para completar la colección de grabados que ya adornan su rostro.

“Te echo de menos, Mac. Podéis empezar a criticarme cuando queráis”, ha escrito el intérprete de 22 años, que siempre había tenido al malogrado rapero entre sus héroes, en su cuenta de Instagram. A Lil Xan no se le escapa que muchos de sus seguidores no comprenderán por qué ha tomado la decisión de tatuarse de nuevo ni respetarán la manera en que ha elegido honrar la memoria de su amigo.

“Esto lo hago por mí. Me da exactamente igual si me hace parecer más feo porque esa era mi intención. La fealdad es belleza. Bueno, puede que no sea exactamente así, pero también hay algo de verdad en esa afirmación. Os quiero, chicos”.

Al poco de enterarse de la muerte de Mac Miller, Lil Xan aseguró en un vídeo que se retiraría de la música tras cumplir con su actual contrato discográfico.

Otro artista que también se ha visto muy afectado por la pérdida del rapero ha sido Charlie Puth. El cantante pop le conocía desde hacía menos de un año, pero ahora se culpa de no haber hecho todo lo que estaba en su mano para intentar que superara sus adicciones.

“Hablábamos casi a diario; no hay mucha gente con la que conectes al instante cuando entran a formar parte de tu vida. Le conocía desde hacía seis meses, pero estábamos muy unidos. Nos hicimos grandes amigos muy rápido y siempre pensé que yo sería la persona que conseguiría ayudarle a rehabilitarse y a abrazar un estilo de vida sano y sobrio”, ha lamentado Charlie en declaraciones al portal E! News.

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