Dile adiós a la molesta papada con estos ejercicios sencillos

Aunque la aparición de la papada puede deberse a cuestiones genéticas y de edad, hay algunos ejercicios que nos pueden ayudar a reducirla y estilizar el cuello.

La papada es una formación bastante antiestética del cuello, producida habitualmente por la acumulación de grasa en esa zona. Para eliminarla, os mostramos una sencilla rutina de ejercicios.

Causas de la papada

Las causas de la aparición de esta parte del cuerpo pueden ser muy variadas. Por un lado, puede deberse a un exceso de grasa en la zona del mentón. Esto a menudo se relaciona con una situación sobrepeso o de obesidad.

Por otro lado, la papada también puede aparecer como consecuencia de la grasa localizada en dicha área, aunque sea sin la existencia de sobrepeso ni de obesidad. Este problema suele deberse a los genes heredados de nuestra familia, que hacen que nuestro organismo tienda a acumular más grasa en el cuello de lo normal, en lugar de hacerlo en otras zonas del cuerpo.

Finalmente, la existencia de papada también se puede deber a la disminución del tono de la piel, o más bien a un descolgamiento del tejido graso, como consecuencia de lo anterior. El deterioro de la piel en la zona del cuello puede hacer que el cuello se vuelva más flácido, dando lugar a la aparición de la papada. Ante este problema, no basta con tratar de eliminar la grasa del cuello, como en los otros casos: tenemos que trabajar en recuperar la tensión de la piel del cuello.

Ejercicios para reducir la papada

Para reducir esta antiestética acumulación de grasas en esta parte del cuerpo, os mostramos algunos ejercicios sencillos que podréis realizar durante el día a día:

Ejercicio del beso

Este primer ejercicio para eliminar la papada se basa en extender el cuello mientras tiramos de forma suave de la cabeza hacia atrás. Además, podemos ayudarnos de una mirada al techo para conseguir una mejor postura.

  • A continuación, debemos fruncir los labios a modo de beso. Trataremos de extenderlos al máximo, hasta notar un endurecimiento en los músculos del cuello y de la barbilla.
  • Podemos mantener esta posición durante unos 15 segundos y repetirla cada día.

Sacar la lengua

Este ejercicio es muy sencillo, ya que solo hace falta sacar la lengua de la boca lo máximo posible:

  • Procuraremos mantener esa posición también durante unos 15 segundos.
  • Bastará con unas 10 repeticiones diarias para que este ejercicio sea efectivo contra la papada.

Rotación del cuello

Para este ejercicio hay que levantar la barbilla y llevarla de un hombro a otro, sucesivamente.

  • Debemos intentar hacer este movimiento en un semicírculo.
  • La idea es pasar por el pecho al llevar la cabeza de un lado al otro del torso.

Ejercicio de las vocales

Este es otro ejercicio muy sencillo. Bastará con colocarnos de pie y con la espalda completamente recta:

  • Tras esto, abriremos la boca tanto como podamos y comenzaremos a decir las letras vocales, de forma pausada y muy pronunciada.
  • Por su facilidad y su suavidad, podemos repetir este ejercicio tantas veces como podamos a lo largo del día.

Elevación de la barbilla

Este ejercicio también debemos realizarlo también estando de pie y con la espalda bien recta, como en el caso anterior.

  • Tras esto, miraremos al techo levantando progresivamente la barbilla y manteniendo la posición durante unos 10 segundos. Al hacerlo, sentiremos el esfuerzo y la tensión en los músculos bajo la mandíbula.
  • Debemos repetir el ejercicio unas 10 veces cada día para conseguir unos resultados efectivos.

Movimientos de lengua

Este ejercicio también es muy sencillo, además de especialmente discreto. Por ello, podemos realizarlo en cualquier momento del día, sin preocuparnos de si alguien nos mira o no.

  • Para hacerlo, basta con mover la lengua en círculos, tratando de alcanzar el paladar inferior y el superior.
  • Como hemos comentado, su facilidad y discreción nos permitirá hacerlo tantas veces al día como queramos, y en cualquier situación.

Hacer pucheros

Este ejercicio para la papada se asemeja bastante al del beso.

  • Para hacerlo, bastará con poner la boca en la posición de una sonrisa invertida, simulando los pucheros de un niño pequeño.
  • Con esta práctica podremos trabajar bien los músculos del cuello, en los que notaremos una gran tensión, sobre todo en los laterales.

Mascar chicle

Por último, otra práctica interesante y que podremos hacer en cualquier momento del día es masticar un chicle. Para evitar problemas recomendamos que este sea sin azúcar.

  • Al mascar chicle, estaremos moviendo la mandíbula y trabajando los músculo del cuello para reducir la papada.
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