Descifran uno de los dos últimos Manuscritos del Mar Muerto, parte de los textos bíblicos más antiguos

Un grupo de investigadores ha logrado descifrar uno de los dos últimos Rollos del Mar Muerto que no se habían publicado. Un esfuerzo que ha durado un año recomponiendo cuidadosamente más de 60 pequeños fragmentos de texto, todos deshilachados en pedazos durante milenios.

No sólo eso, para hacerlo todo un poco más complicado, lo que estaba escrito en ellos no estaba destinado a que cualquiera lo pudiera leer: había sido encriptado bajo un tipo de cifrado antiguo. Según ha contado Eshbal Ratson, investigador de la Universidad de Haifa en Israel:

El pergamino está escrito en código, pero su contenido real es simple y bien conocido, y no había ninguna razón para ocultarlo. Esta práctica también se encuentra en muchos lugares fuera de Israel, donde los líderes escriben en código secreto, incluso cuando se discuten asuntos universalmente conocidos, como un reflejo de su estado.

Estos Manuscritos (o Rollos) del Mar Muerto, llamados así por hallarse en grutas situadas en la zona de Qumrán, a orillas del mar Muerto, son una colección de 972 manuscritos que datan de hace más de 2.000 años. Los fragmentos cosidos, que anteriormente se pensaba que pertenecían a varios pergaminos diferentes, revelan descripciones de los hábitos de los misteriosos habitantes del desierto que escribieron los textos.

Ruinas de Qumran. Wikimedia Commons

Los historiadores hablan de nómadas que conformaban una especie de secta. Estos se referían a sí mismos como el Yahad (“Juntos”), que muchos creen que era una antigua comunidad judía llamada Esenios. Sin embargo, gran parte de lo que se sabe (o se cree saber) sobre la autoría de los Rollos del Mar Muerto permanece en un continuo debate.

Los textos, descubiertos por primera vez en cuevas hace 70 años por pastores en una región de Cisjordania, han fascinado a los historiadores. Más de 900 pergaminos que contienen algunas de las inscripciones más antiguas de la Biblia hebrea, lo que allanó el camino para el Antiguo Testamento cristiano.

El último texto descifrado se refiere a los detalles del calendario de 364 días observado por la secta de Qumrán, un tema controvertido entre los antiguos judíos durante el llamado período del Segundo Templo. Según Ratson:

El calendario lunar, que sigue el judaísmo hasta nuestros días, requiere una gran cantidad de decisiones humanas. Las personas deben mirar las estrellas y la luna e informar sobre sus observaciones, y alguien debe estar facultado para decidir sobre el nuevo mes. Por el contrario, el calendario de 364 días era perfecto. Debido a que este número se puede dividir en cuatro y siete, las ocasiones especiales siempre caen en el mismo día. El calendario de Qumrán no cambia, y parece haber incorporado las creencias de los miembros de esta comunidad con respecto a la perfección y la santidad.

Manuscrito del Mar Muerto. Wikimedia Commons

El pergamino también parece revelar fechas importantes (festividades) en el calendario del grupo que no se mencionan en la Biblia, pero que se detallan en otros lugares en los Rollos del Mar Muerto. Además, el texto revela algo nuevo para los investigadores: una nueva interpretación de una palabra antigua.

Tekufah (“período”) se usa en el manuscrito para indicar un día de transición especial entre cada temporada que pasa, y mientras el término había aparecido en otras partes, nunca antes tuvo ese nivel de contexto.

Dicho esto, el objetivo general del cifrado no está del todo claro, “parece que el cifrado era un medio de transmitir prestigio a los iniciados, pero no un medio de seguridad del 100% o impedir la comprensión por parte de otros miembros de la comunidad”, finalizan en el estudio.

Visto así, es posible que, después de todo, el misterioso cifrado de uno de los textos bíblicos más antiguos se deba simplemente a algo tan humano como el orgullo, y no tanto el secreto.

Cortesía: es.gizmodo.com

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